Posteo Nº1 Crónica de viaje con imagen editada

25 de diciembre de 2013 a las 18 hs partía el colectivo que luego de 47 horas de viaje me iba a a llevar a Buzios, Rio de janeiro, Brasil. Comenzaba un viaje distinto, no era 15 días de ocio, era una búsqueda personal de emociones y experiencias nuevas sin límite de tiempo, pero si, de dinero. Vivir año nuevo  lejos de casa, con amigos y en un lugar distinto fue una gran sensación, la primera de tantas.
Transcurridos los primeros días de enero comencé la búsqueda de trabajo ya que la plata con la que contaba ya se me estaba acabando, pase por distintos lugares y puestos, ayudante de mozo en un restaurante, lava copas en un bar y hasta cargue y descargue mercadería de una verdulería. La traba principal era el idioma del cual no tenía ningún conocimiento, pero la necesidad y las ganas siempre podían más.
Conseguí estabilidad al ocupar un puesto de mozo en un bar de tragos y minutas, al lado del muelle, donde paraban los cruceros, gigantes del océano que traían gente nueva, de distintos lugares, todos los días. A medida que pasó el tiempo fui aprendiendo lo básico del idioma para comunicarme con los clientes, con mis compañeros, y con mis jefes, cosa que me hizo sentir un poco más cómodo y útil.
Algo que nunca voy a olvidar es que cada vez caía la tarde y los cruceros zarpaban una sensación un poco triste me envolvía, era la sensación de estar lejos de casa, y no poder volver así como si nada. Esto me duraba un rato y luego volvía la alegría y la paz del lugar en el que estaba.

Así trascurrieron 3 meses de nuevas amistades, atardeceres y fiestas en la playa , comidas de cocina accidentada, abrazos y besos para no olvidar y una pila de recuerdos en el bolso a la hora de volver para poder finalizar la carrera de radiología y para nunca dejar de querer volver.



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